SIENTO PÁNICO AL HABLAR EN PÚBLICO

01/06/2015 adminfocus

Martes por la mañana. Un grupo de Directores de Área de una empresa cualquiera reciben un taller de comunicación influyente dentro de un programa de liderazgo.

Carla: …ya, todas estas técnicas que estamos trabajando las veo muy útiles para hablar con una persona individualmente,  pero aplicarlo también en un grupo… ¿qué haces si tienes pánico a hablar delante de un grupo? En ese caso por muchas técnicas que tengas…

Formador: ¿pánico? ¿Consideras que tienes pánico a hablar en público?

Carla: Sí, me bloqueo mucho si tengo que comunicar algo y hay más de 5 o 6 personas…

Formador: … interesante… ¿cómo sabes que te bloqueas?

Carla: ¿cómo?

Formador: Te pregunto ¿cómo sabes que te bloqueas? ¿Qué evidencias tienes para afirmar eso?

Carla: pues… prácticamente siempre me tiemblan la voz y las manos, empiezo a sudar y en más de una ocasión me he quedado totalmente en blanco… evito siempre que puedo esas situaciones.

Formador: pero ahora estás hablando delante de 15 personas, ¿cómo puede ser eso?

Carla: ya, pero es totalmente distinto porqué ahora estoy haciendo una pregunta, no estoy exponiendo ninguna idea… además, yo hago la pregunta y ya está, no soy el foco de atención principal, sino tú que eres el formador…

Formador: Muy bien… ¿qué te parece si hacemos un experimento? Te voy a pedir que salgas aquí y nos expliques cómo ha evolucionado el negocio en tu área en los últimos 6 meses. ¿Te animas?

Carla frunce el ceño y pone cara de terror.

Carla: Nooo…

Formador: Vale, te pido disculpas porque he hecho que parezca que tienes opción… UN APLAUSO A CARLA QUE VA A SALIR A EXPLICARNOS ALGUNAS CLAVES DE SU ÁREA.

El formador comienza a aplaudir y entre las risas del resto de participantes empiezan los aplausos. Carla no se ríe sino más bien hace una mueca de gran incomodidad en forma de sonrisa, pero finalmente sale al centro de la sala con el formador.

Carla: oye, de verdad, que lo paso mal…

Formador: Yo estoy aquí contigo para ayudarte. Primero de todo: observemos su posición corporal. ¿Cómo está?

Los participantes notan y comentan que Carla está cruzada de brazos, con los hombros tensos y encogidos. También notan que mira mucho hacia abajo y su cara refleja tensión.

Formador: fijaos bien que sólo observándola, por cómo se posiciona ante el resto de personas tenemos evidencias visuales de lo que puede ser una incomodidad importante por su parte. Pero claro, esto es sólo una suposición, para estar 100% seguros lo mejor que podemos hacer es preguntarle. ¿Cómo estás Carla?

Carla: Bufff… fatal…. Ahora mismo siento que me tiembla todo…

Su voz también tiembla en este momento mientras se puede observar cómo tensiona aún más sus brazos y hombros y empieza a sudar.

Formador: Ahora ya tenemos una evidencia por su parte que constata nuestras sospechas. Muy bien Carla, lo que ahora experimentas es un estado de excesivo bloqueo neuromuscular. Es normal, totalmente normal… todos experimentamos este estado, o muy parecido, en diferentes circunstancias. Por ejemplo, hay quien lo experimenta cuando le llevan la contraria, hay quien lo experimenta cuando le gritan… es un estado de bloqueo totalmente natural. El caso es que tú has aprendido a reaccionar así ante la situación “Hablar delante de varias personas”. Vamos a ver qué suele haber detrás de este bloque en este tipo de situaciones:

1)¿Qué te estás diciendo a ti misma en este momento? Es decir, en este momento tienes un diálogo interno, una voz “propia”, que te dice cosas… ¿qué dice?

Carla: Me dice “Se van a reír de ti” “Te tiembla la voz” “Vas a hacer el ridículo si te quedas en blanco”… y muchas más cosas…

Formador: Entiendo… ¿te dice alguna cosa positiva o son todo cosas con un cierto patrón “crítico”?

Carla: No, son todo cosas de este estilo…

Formador: Ya veo. ¿Tu atención entonces está más hacia adentro, atendiendo a la voz, o fuera de ti observando la situación y quien tienes delante?

Carla se queda pensando unos segundos.

Carla: Está más hacia adentro, escuchando la voz.

Formador: Muy bien, aquí está la primera clave de nuestros bloqueos a la hora de hablar en público: Dónde está mi atención y qué me estoy diciendo a mí mismo. Si mi atención está hacia adentro y escuchando mensajes “destructivos”, mi cuerpo se bloquea al recibir esos mensajes críticos. Nos bloqueamos temiendo que lo que nos dice esa voz sea cierto o se cumpla. Vamos a probar una cosa: Dirige tu mirada a cada persona de la sala y comienza a describir lo que ves con tu voz interna, es decir, haz que tu voz interna describa la realidad externa que tenemos aquí delante… por ejemplo, vamos a mirar juntos a Javier y observa su corbata… es de rallas rojas… no es muy bonita, pero no queda mal con la camisa blanca.

Javier y el resto de personas se ríen.

Formador: además Javier va peinado muy modernillo. Fíjate que lleva un bolígrafo de color verde para escribir. Además está sentado con la espalda bien recta en su silla. Miremos ahora a Beatriz: lleva un vestido negro muy elegante y coge su bolígrafo con la mano izquierda… es zurda… tiene unas gafas muy bonitas, ¿verdad?

A medida que el formador y Carla van observando y describiendo lo que hay “fuera” (en la sala) Carla comienza a soltar los hombros y brazos.

Formador: sigue tú Carla

Carla: Enrique lleva un traje azul y una camisa de rallas de color malva,…

Formador: Muy bien, así, pero ahora descríbelo para ti, con tu “voz interna”, sin pronunciar ninguna palabra.

Carla va soltando cada vez más sus músculos y poco a poco descruza los brazos.

Formador: Vaya, paremos aquí. ¿Qué ha pasado con tu cuerpo Carla? Cualquiera diría que estás más relajada…

Carla: …. Bueno, en realidad lo estoy un poco… no siento tanto temblor…

Formador: Entiendo… fijaos bien que lo único que ha hecho Carla ha sido hacer que su voz interna, que le daba mensajes no adecuados que le llevaban al bloqueo, describa lo que hay fuera. De este modo hemos conseguido, desconectar de los mensajes no adecuados y llevar nuestra atención hacia fuera, y con ello su cuerpo se ha relajado.

Formador: Vamos a ver dos cosas más que no nos ayudan a la hora de ponernos delante de un grupo. Se trata de dos creencias totalmente falsas que nos suelen generar tensión.

2)1ª creencia poco útil que solemos tener: Todo el mundo me está mirando y escuchando totalmente pendiente de cada palabra y cada movimiento que hago (para juzgarme y criticarme).

Formador: ¡¡¡¡Ojalá!!!! Ojalá tuviéramos el “superpoder” de captar la atención plena de la gente… ¡que la gente está continuamente atenta a lo que digo es UNA SOBERANA TONTERÍA! Vamos a ver, ¿cuántas veces habéis ido y vuelto a vuestro mundo desde que ha comenzado el taller de hoy?: a repasar la lista de la compra, “¿tendré huevos para la tortilla de esta noche en la nevera?”, a recordar tareas pendientes “hoy los niños salen media hora antes de música”, etc.  Y mientras, vais asintiendo con la cabeza a mis explicaciones como si estuvierais muy atentos a todo lo que digo… ¡MENTIROSOS! ¿Creéis que no me doy cuenta? Todos estamos preparados para detectar si la persona o personas que tenemos delante nos escucha de verdad o tan solo lo simula…

Los participantes empiezan a reírse y a asentir con la cabeza mientras se miran entre ellos y comentan en voz baja.

Formador: Carla, es dificilísimo mantener la atención de toda esta PANDA… si tú supieras todos los esfuerzos que tengo que hacer y técnicas que tengo que emplear para captar una parte de su atención… tengo que competir con 15 mundos interiores mucho más interesantes que las pautas que yo explico… ES AGOTADOR …

Carla empieza a reírse a carcajadas junto a sus compañeros y relaja mucho más su postura y expresión facial.

Formador: Vaya Carla, parece que te estás soltando…. ¿Cómo estás ahora?

Carla: jajaja… la verdad es que bastante mejor.

Formador: pues eso no es todo, Carla:

3)Segunda creencia poco útil que nos suele asaltar: Cualquiera puede decir o hacer algo que me deje en evidencia o me haga perder el control de la situación o, dicho de otro modo, cualquiera de los aquí presentes tiene el control de esta situación menos yo.

Formador: Cuando tengo el turno de palabra o estoy explicando algo a una audiencia determinada, ¿quién tiene la autoridad formal de hacer lo que crea más conveniente para transmitir el mensaje? ¿Por ejemplo en este momento concreto en este taller?

Carla: el que tiene el turno de palabra o tiene que explicar algo… ahora seríamos tú y yo, ¿no?

Formador: O sea, ¿que ahora mandamos nosotros?

Carla: Sí…

Formador: GUAUUU… como me gusta esta sensación de poder… podríamos entonces sacar a alguien más aquí y ahora para que haga alguna cosa delante del resto… o podríamos hacer una pregunta difícil a alguien, ¿no? Vamos a buscar un voluntario Carla…

El formador comienza a mirar al resto de participantes con actitud de estar buscando alguien para salir a exponer algo y Carla lo imita. Algunos de ellos comienzan a mirar hacia sus apuntes o hacia otras partes de la sala.

Formador: ¿Has visto lo que ha pasado Carla?

Carla Sonríe.

Carla: Si, evitan la mirada…

Formador: Exacto, están verdaderamente asustados ante la posibilidad de que les preguntemos o les hagamos salir. Qué poder nos da eso, ¿no? Piensa que tú antes estabas asustada porque te miren y puedan decir algo y resulta que cuando les miramos nosotros directamente los asustados son ellos… Qué paradoja, ¿no?

Carla: Es verdad que cuando estoy sentada escuchando a un formador y me mira, en seguida me da por apartar la mirada…

Formador: Míralos, míralos tú a ellos… ¿cómo es sentir que tienes el control de la situación?

Todos ríen, incluida Carla que muestra ahora una expresión y posición corporal totalmente distinta a la del inicio.

Formador: Parece que Carla tiene poco miedo a hablaros ahora. ¿Veis su postura y expresión facial? ¿Ha cambiado algo desde el principio?

Todos asienten y hacen comentarios que refuerzan las evidencias de la comunicación No Verbal de Carla.

Formador: Y ahora, ¿Te atreves a explicarnos un poco algunas claves de tu área?

Carla cambia su cara un poco y muestra un pequeño ademán de duda.

Carla: Bueno, voy a intentarlo…

Durante 3 minutos Carla nos da un speech brillante del día a día de su área y nos comenta cuáles son las claves en su trabajo y el de su equipo. En algún momento inicial muestra un leve temblor de voz que corrige enseguida para acabar siendo interrumpida por el formador.

Formador: Bueno Carla, creo que si querías venir a explicarnos tu vida, no hacía falta hacer todo este paripé de que te daba vergüenza hablar en público… ¿alguien la ha visto con dificultades?

Todos ríen y le dicen que lo ha hecho estupendamente y que no se le ha notado nerviosa.

Carla: La verdad es que no sé… estoy mucho más tranquila y me he sentido muy cómoda… Muchas gracias. Espero que pueda llevarlo a las situaciones de mi día a día.

Formador: Gracias a ti. Ahora tienes una evidencia de que puedes hacerlo muy bien y tranquila. Sólo depende de ti entrar en un estado óptimo para hacerlo. Recuerda las tres claves:

1)Anular el diálogo interno “crítico” poniendo tu atención fuera

2)Recordar que a todos nos cuesta estar atentos y nos vamos a nuestro mundo cada poco tiempo. La gente definitivamente no está tan pendiente de ti.

3)Tú tienes la autoridad cuando tienes la palabra. Puedes preguntar y generar situaciones que podrían incomodar a la gente. Ellos lo saben y te temen más que tú a ellos. “Tienes el poder en ese momento”

Formador: Un aplauso para Carla.

 Miguel Ángel Marfil.
Director de Proyectos en focus inside.