3 MENTIRAS QUE NOS HEMOS CREIDO SOBRE MANAGEMENT ¿PARA TÍ TAMBIÉN LO SON?

11/05/2014 adminfocus

El principio de Arquímedes postula que «Un cuerpo total o parcialmente sumergido en un fluido en reposo, recibe un empuje de abajo hacia arriba igual al peso del volumen del fluido que desaloja». Se trata de un principio físico universal que se cumple en todos los casos sin excepción. Afortunada o desafortunadamente, en Management casi nunca las cosas son tan taxativas, universales o indiscutibles.

Durante varios años he venido escuchando una serie de frases hechas en el mundo del management, una especie de mantra que, en mayor o medida, me ocasionaban inquietud y desasosiego. Se trata de enunciados, metáforas o recetas que, si bien en su primera lectura parecen prácticamente indiscutibles, no terminaban de cuadrarme del todo, aunque no era consciente del porqué de esa sensación de “aquí falla algo”. Veamos esas frases hechas, y qué razones me llevan a pensar que tienen bastante de mentiras sobre el management:

1. Un equipo de trabajo, igual que una cadena, es tan débil como su eslabón más débil:
A priori tiene sentido, ¿verdad? Por muy fuerte que sean 9 eslabones de una cadena metálica, si uno de ellos es muy débil, de nada servirá la fortaleza de los otros 9 en términos de soportar un peso o un determinado nivel de tensión. La trampa radica en emplear la figura de una cadena como una buena metáfora de un equipo de trabajo. En mi opinión no lo es. En la actualidad, un equipo de trabajo se asemeja mucho más a un sistema (organismo vivo, ecosistema…) que presenta leyes muy distintas a los de una cadena. En los sistemas, las debilidades de uno de los miembros pueden ser compensadas con las fortalezas de otros, de modo que lo que cuenta no es tanto el nivel general de las debilidades sino el nivel general de las fortalezas y el grado global de sinergia y cohesión.

2. Un equipo con buen rollo, es un equipo más productivo.
La evidencia empírica de aproximadamente 15 años acompañando equipos me demuestra que esta ley no tiene por qué cumplirse. He tenido el “gusto” (léase la ironía) de acompañar a equipos con un ambiente de trabajo y un nivel de amistad entre ellos inmejorable, que distaban enormemente de ser un equipo de alto rendimiento. Otra cosa muy distinta es que la existencia de un mínimo clima positivo sea imprescindible para el alto rendimiento de un equipo. Es decir, que estamos hablando de una condición necesaria pero en absoluto suficiente. Aspectos como la Visión global, la comunicación constructiva, la confianza, objetivos claros y alineados, un liderazgo adecuado y una actitud proactiva son los que realmente me garantizarán poder llegar a conformar un equipo de alto rendimiento. El buen ambiente seguro que puede ayudar a que estos aspectos se den en el equipo, pero por sí mismo en absoluto garantiza un alto rendimiento.

3. Liderar es conseguir que todas las decisiones sean consensuadas con el equipo:
El doctor Mario Alonso Puig afirma que “Un líder no puede aspirar a ganar un concurso de popularidad entre sus colaboradores”. Personalmente, me encanta el consenso, creo que es una fórmula con muchas ventajas para llegar a decisiones, y que podríamos emplearlo más en organizaciones y otras esferas de nuestra sociedad. Pero el consenso puede ser también una forma tremendamente eficaz para llevar a un equipo u organización hacia su ineficacia e incluso hacia su desaparición. Vivimos tiempos con altos niveles de incertidumbre, miedo y desorientación, lo que puede hacer que sea absolutamente tomar decisiones y llevar a cabo medidas que conlleven asumir riesgos, cambiar de manera muy significativa y aceptar peajes desagradables. Desde el consenso puede resultar dificil que las decisiones y acciones presenten el nivel necesario de estos ingredientes. Las decisiones actuales deben integrar un nivel alto de visión, valentía e innovación. El consenso debe ayudarnos en líneas generarles, más que para decidir qué debemos hacer, decidir cómo vamos a hacerlo, es decir la traslación operativa en el día a día, a partir del análisis compartido de aspectos clave, dificultades y recursos para implementar adecuadamente las decisiones adoptadas.

¿Cuestiones de fondo, o simplemente matización de pequeños aspectos? Lo dejo a tu experiencia, tu reflexión y tu opinión.

Jesús Martínez Bustos.

Director en focus inside